Cada vez más los consumidores tomamos mayor conciencia cuando adquirimos productos y servicios, buscando que se cumplan nuestras expectativas en relación a su calidad, seguridad, eficacia y eficiencia. Y es que comúnmente nos surgen preguntas, tales como: ¿El producto que estoy comprando es realmente seguro?, ¿tiene los componentes que declara su etiqueta?, ¿la persona a quien estoy contratando para un determinado servicio, es competente para realizar su trabajo?
El mercado ya no requiere sólo el cumplimiento de normas técnicas, sino que se hace necesario una demostración de este cumplimiento. Y si bien, la empresa que ofrece sus productos o servicios, puede emitir una declaración propia sobre su cumplimiento, muchas veces esto es insuficiente. Es en estos casos que se requiere una evaluación independiente, la cual es realizada por los Organismos de Evaluación de la Conformidad (OEC).
Evaluación de la Conformidad:
Demostración de que los requisitos específicos se cumplen.
Entre los tipos de Organismos Evaluadores de la Conformidad (OEC) se incluyen:
- Laboratorios de ensayo.
- Laboratorios de calibración.
- Organismos de inspección.
- Laboratorios clínicos.
- Organismos de certificación (personas, productos, procesos, servicios, sistemas de gestión).
- Organismos de validación y verificación.
- Proveedores de ensayos de aptitud,
- entre otros
Los OEC necesitan demostrar que sus actividades son realizadas de forma confiable. Se hace entonces necesario contar con un mecanismo objetivo y global, que declare sus competencias técnicas, imparcialidad y operación consistente. Ese mecanismo se llama Acreditación y es realizado por los Organismos de Acreditación (OA).
Acreditación:
Atestación de tercera parte relativa a un organismo de evaluación de la conformidad que manifiesta la demostración formal de su competencia, imparcialidad y operación consistente en la realización de actividades específicas de evaluación de la conformidad.
Por tanto, para que un OEC pueda ser acreditado en un determinado alcance debe cumplir requisitos establecidos en normas técnicas nacionales o internacionales, requisitos adicionales determinados por los OA, así como demostrar competencia técnica, imparcialidad y operación consistente.
La mayoría de los países tienen un solo organismo nacional de acreditación, quienes son los responsables de todas las áreas en beneficio de las economías de escala, evitando la confusión del mercado y proporcionando un punto focal único para los acuerdos internacionales. Por ejemplo, en el caso de Perú, la Dirección de Acreditación del Instituto Nacional de Calidad (INACAL) es el Organismo Nacional de Acreditación.
Veamos un ejemplo donde participen como actores, los OA y los OEC. Sea el caso de una empresa fabricante cuyo producto final de exportación tiene entre sus características referidas en su hoja técnica, el peso neto. Esta empresa fabricante necesita mantener calibradas sus balanzas y para ello recurre a un laboratorio externo de calibración (OEC) eligiendo al que tiene como parte de su alcance de acreditación los procedimientos de calibración de balanzas. Esta acreditación ha sido realizada por el OA de su país. En adición, la empresa fabricante ha decidido implementar un sistema de gestión de seguridad y salud en el trabajo, cumpliendo los requisitos de la norma ISO 45001. Para certificar su sistema de gestión solicitará los servicios de un organismo de certificación de sistemas de gestión (OEC), el cual cuenta con una acreditación realizada por un OA de otro país. Pero la cadena de confianza no termina allí, pues el OA nacional y el internacional, tienen el reconocimiento de sus acreditaciones dentro de los marcos del Foro Internacional de Acreditación (IAF) y la Cooperación Internacional de Acreditación de Laboratorios (ILAC).
Los OA miembros de IAF e ILAC operan de acuerdo con la norma ISO/IEC 17011 “Evaluación de la conformidad: Requisitos generales para los organismos de acreditación que acreditan organismos de evaluación de la conformidad”. Los miembros signatarios acuerdan aceptar los resultados de los OEC de cada uno, por lo que la evaluación de la conformidad acreditada de cada signatario puede ser reconocida internacionalmente. Posiblemente alguna vez escuchaste la frase: “acreditado una vez, aceptado en todas partes”.
De lo expuesto, podemos reconocer como parte de los beneficios de la acreditación:
- Genera confianza a los consumidores y otras partes interesadas, respecto al cumplimiento de requisitos, tales como normas técnicas y reglamentos.
- Reconocimiento de la competencia técnica de los OEC, asegurando que sus resultados son confiables.
- Los OEC acreditados obtienen mayor visibilidad en el mercado, facilitándoles acceder a nuevos mercados, pues la emisión de sus resultados acreditados, tienen reconocimiento a nivel nacional e internacional.
La evaluación de la conformidad y la acreditación no sería posible sin la intervención de la normalización. En general, las normas definen cómo los productos, procesos y personas interactúan entre ellos y sus entornos. Mejoran la competitividad ofreciendo pruebas de que los productos y servicios se ajustan a los requisitos de los gobiernos o el mercado. Cuando se usan eficazmente, las normas facilitan el comercio internacional, contribuyen a la mejora y absorción de la tecnología y protegen a los consumidores y el medio ambiente.
Las normas y guías asociadas a la acreditación y evaluación de la conformidad son elaboradas en su mayoría por el Comité ISO/CASCO. Algunos ejemplos de estas normas son:
- Organismos de inspección: ISO/IEC 17020
- Laboratorios que realizan ensayos e informan: ISO/IEC 17025
- Organismos que auditan y certifican personas: ISO/IEC 17024
- Organismos de certificación de sistemas de gestión: ISO/IEC 17021-1
La acreditación, junto con la normalización y la metrología, son imprescindibles para que la infraestructura de la calidad de un país funcione eficientemente. Por ello requerimos promover que más organismos de evaluación de la conformidad logren su acreditación. Pero, sobre todo, necesitamos generar un ambiente de cultura de calidad que se integre en nuestras organizaciones. Desde el rol donde nos encontremos, podemos contribuir a este logro.
La acreditación, junto con la normalización y la metrología, son imprescindibles para que la infraestructura de la calidad de un país funcione eficientemente. Por ello requerimos promover que más organismos de evaluación de la conformidad logren su acreditación. Pero, sobre todo, necesitamos generar un ambiente de cultura de calidad que se integre en nuestras organizaciones. Desde el rol donde nos encontremos, podemos contribuir a este logro.
Referencias bibliográficas
- International Organization for Standardization ISO & International Electrotechnical Commission IEC. ISO/IEC 17000:2020. Conformity Assessment. Vocabulary and General Principles. ISO, Suiza. Mayo 2020.
- Organización para el Desarrollo Industrial de las Naciones Unidas ONUDI & Quality Infraestructure Council for the Americas QICA. Infraestructura de Calidad de las Américas, Hoja de Ruta Estratégica. ONUDI, Austria. Octubre 2017.
- Tippmann, C., Racine, J. The National Quality Infrastructure, A Tool for Competitiveness, Trade and Social Well-being. Banco Mundial. Marzo 2013.
María M. Altamirano Echevarría
Auditora, Consultora y Facilitadora en Sistemas de Gestión



